lunes, 10 de mayo de 2010

copetencias comunicativas 2

Basado en una imagen del indio donde lo muestran como, un caníbal, como asesino, como un salvaje, con una mente perversa hacia lo sexual y asía el trato con los civilizados, dejare la opinión que me sujiere todo esto con respecto al libro “Los Indios Medievales De Fray Pedro De Aguado”.
Durante la conquista los vieron como caníbales y asesinos ya que para ellos ceremonias como las que asían los aborígenes eran actos impuros ya que atentaban contra la concepción que ellos traían de Europa, porque lo que para los españoles era asesinato para los indígenas era una consagración a su dios y aparte el sacrificado y va feliz y orgulloso de ser sacrificado para una deidad, y con respecto al canibalismo no es cierto en gran parte ya que ellos únicamente comían el corazón u otros órganos porque con esto se estaban apoderando del alma y esencia del guerrero o civil al cual avían apresado, entonces fueron juzgados con unas leyes que no les aplicaban porque sus creencia así lo dictaban y fue mas el sometimiento de una cultura a otra.
Increíble pero le acuñaron al indígena los problemas de civilización y adaptación con los que venían los españoles, ya que los aborígenes sabían respetar a sus mujeres y pequeños ya que sabían como eran sus cuerpos y estaban acostumbrados a verlos desnudos no conocían la morbosidad ya que estaban acostumbrados a conocer la desnudes del cuerpo humano y entre otras su sistema de comunidad les permitía no tener perjuicios si una mujer se quedaba sin esposo porque se lo mataban esta podía tener el cariño de otro hombre de la comunidad tuviera o no pareja y con respectó a los niños si su madre moría sabia que tendría otras madres que le cuidarían sin perjuicio alguno, en pero los europeos no conocían tanta liberta y a diferencia del aborigen no respetaban a las mujeres ni niños que veían caminar sin cubriesen y sumándole que podían mirar que un hombre que tenia mas de una mujer todo esto se convertía en un supuesto repudio que los llevaba a juzgarlos como salvajes y pervertidos cuando es verdad que esta mentalidad atraído problemas asta en nuestros tiempos que ahora si se puede decir que es así que somos salvajes y pervertidos.
La verdad es que el aborigen fue juzgado con una malinterpretación de su entorno utilizando mal la biblia para justificar actos repudiables en contra de los indígenas, obviamente no se trata de atacar o enaltecer al otro se trata es de a ser una justa recopilación de hechos mirando que los indígenas estaban en su medio con sus reglas y viene otra cultura la cual le parece abominable sus actos y utilizan la biblia mal para justificar un gasto de recursos para a ser una colonización que quien sabe que de bueno les traería y comenzaron a utilizar la iglesia y su conocimiento para crear una imagen repudiable para los españoles y el apoyo para la causa fuera indudable por parte del pueblo español ya que ellos confiaban indudablemente en la corona y la iglesia católica representada en este caso por la orden de los franciscanos, En general se trata de un análisis de la forma como fue escrita la Recopilación historial, como se hiló la narración y se la hizo verídica y verosímil, a partir de que Aguado, como muchos de los hombres de su tiempo, encontró que los hechos tenían un fondo histórico íntimamente relacionado con el pasado clásico o bíblico, pues la Biblia y en especial el Génesis, gracias a su coherencia interpretativa y a su carácter exegético, forjó un universo mitológico, así como una poderosa fuente generadora de imágenes, narraciones y alucinaciones, que se prolongó hasta el siglo XVIII, cuando retrocedió ante el empuje de las ideas ilustradas y de la ciencia. Obviamente que la utilización de la Biblia como prueba y sostén de la Recopilación hizo que, por ejemplo, al origen del indígena se lo ubicó como diluviano, como de las tribus perdidas de Israel, pues el resto del mundo conocido —Asia, África y Europa— había sido poblado por los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, respectivamente, lo que permitió a Aguado afirmar que los indígenas americanos eran, además de idólatras y paganos, "perversos y olvidados de Dios", y por tanto justificar la dominación y asimilación europea, asiendo pues que el discurso se dirigiera a un público lector europeo cuya atención, benevolencia y docilidad había que capturar mediante la persuasión, la enseñanza y el deleite, en lo que intervino la conmoción psíquica de los sentimientos, todo ello orientado a una causa: defender y presentar, lo más verosímil y didáctico posible, la azarosa y tesonera labor de la evangelización adelantada por los "humildes" frailes franciscanos, como los trabajos y sufrimientos de los conquistadores españoles por pacificar y poblar el Nuevo Mundo.
Es muy difícil, como lo menciona el autor, que la imagen de salvajes y bárbaros impuesta hace cinco siglos cambie de la noche a la mañana. Quizá, en algunos siglos eso se logre, pero no va a ser con las posturas posmodernas; más ha contribuido el hacer mismo de los indígenas, su participación en la esfera pública, etc.